
Los materiales de Body planet ya forman parte de miles de aulas en España y también están presentes en centros educativos de Europa y Latinoamérica. Su uso se ha extendido entre docentes que buscan enseñar ciencias de una manera más visual e interactiva para el alumnado.
Pero Body planet no interesa solo por la innovación que supone incorporar realidad aumentada. La tecnología, por sí sola, no garantiza mejores aprendizajes. Lo importante es cómo se utiliza. En el caso de la realidad aumentada aplicada a las ciencias, su valor pedagógico está en hacer visible lo que normalmente permanece oculto: órganos, sistemas internos, estructuras anatómicas y relaciones espaciales que resultan difíciles de comprender mediante una imagen plana o una explicación abstracta.
Por eso, cada vez más trabajos, publicaciones y proyectos de innovación educativa mencionan nuestros materiales como herramientas utilizadas para llevar la realidad aumentada al aula. Es la huella académica de Body planet. Y entre todas esas referencias, destacan especialmente las experiencias de docentes que han probado estos materiales con su alumnado y han observado cómo influyen en la motivación y la comprensión de los contenidos.
Ahí es donde la innovación cobra más sentido: cuando deja de ser una moda y se convierte en una experiencia educativa documentada y evaluada.
Uno de los primeros experimentos docentes documentados con Body planet fue el de Noelia Cava en el Colegio Santa Isabel de Madrid, de la Institución SEK. Durante el curso 2017/2018, esta profesora de tecnología utilizó Body planet para comparar la comprensión del sistema digestivo en dos grupos de segundo de Primaria: uno que trabajó con realidad aumentada y otro que siguió una metodología más tradicional.
La experiencia, presentada en el Congreso Internacional Cultura, Sociedad y Educación de la Universidad Camilo José Cela, recogía una conclusión especialmente relevante: “Hubo una mayor comprensión y mejor representación del sistema digestivo en los estudiantes que utilizaron la nueva tecnología en comparación con el otro grupo”.1

Más recientemente, la docente Mireia Portero Aylagas incorporó Magic T-shirt y Body Cards en el proyecto “RV: Un viaje más allá del colegio”, una experiencia de enseñanza-aprendizaje interdisciplinar centrada en el estudio de los siete sistemas del cuerpo humano. La propuesta, que integraba realidad virtual, realidad aumentada y croma en el área de Ciencias de la Naturaleza, fue reconocida como finalista en la gala del XVI Premio Internacional Espiral 2025 y destaca por situar la tecnología al servicio de una finalidad pedagógica clara: que el alumnado no solo memorice conceptos, sino que los explore, los manipule, los explique y los viva dentro de un entorno inmersivo e interactivo.
En una entrevista publicada por Magisterio, Portero menciona las camisetas mágicas de Body planet, explica que al escanearlas muestran los órganos internos y sus denominaciones; y describe Body Cards como cartas educativas con realidad aumentada para explorar los sistemas del cuerpo.2
Ambas experiencias, separadas por varios años, muestran una misma idea de fondo: la realidad aumentada aporta valor cuando se integra dentro de una propuesta didáctica bien diseñada. No se trata de introducir tecnología por novedad, sino de ampliar las posibilidades de observación, interacción y comprensión del alumnado.
El interés por Body planet también se refleja en distintos trabajos universitarios, especialmente en propuestas didácticas, revisiones sobre realidad aumentada y proyectos de innovación educativa. Es la parte más voluminosa de la huella académica de Body planet.

En varios Trabajos de Fin de Grado vinculados a Educación Primaria, Body planet aparece como recurso para trabajar contenidos de Ciencias de la Naturaleza relacionados con el cuerpo humano. Gutiérrez Morales lo presenta como una herramienta inmersiva y motivadora para explorar los sistemas del cuerpo y reconocer órganos y estructuras anatómicas.3 Escandell Roig lo incorpora en una propuesta sobre nutrición y hábitos saludables, destacando el potencial de las camisetas interactivas para visualizar órganos en 3D y favorecer una aproximación más participativa al aprendizaje.4 Arias Lozano, por su parte, integra la camiseta mágica y la aplicación de Body planet en una unidad didáctica sobre los sistemas circulatorio y respiratorio.5
Otros trabajos sitúan Body planet dentro de un marco más amplio de digitalización e innovación educativa. Cáceres Gómez lo menciona en el contexto del aula del futuro y las tecnologías digitales aplicadas al éxito educativo6; Ramos Vázquez lo describe como una herramienta avanzada para el área de ciencias tras la renovación tecnológica impulsada después de la pandemia7; y Luengo Redondo lo cita como ejemplo de aplicación de realidad aumentada educativa capaz de transformar la enseñanza de la anatomía en una experiencia interactiva.8
También desde una perspectiva tecnológica, Pérez López incluye Body Planet en su revisión de aplicaciones educativas de realidad aumentada, destacando su orientación al aprendizaje de la anatomía y el cuerpo humano mediante tarjetas y camisetas interactivas.9
Así, aunque estos trabajos tienen enfoques distintos, todos coinciden en situar Body planet dentro del ecosistema de recursos que están ayudando a renovar la enseñanza de las ciencias mediante experiencias más visuales, activas e inmersivas.
Aunque Body planet se asocia de forma natural con el aprendizaje del cuerpo humano en Primaria y Secundaria, distintas publicaciones lo sitúan también en un marco más amplio de innovación educativa.
En el artículo “M-Learning una oportunidad para el sistema educativo”, Gamarra-Ccanre identifica Body planet como una aplicación relevante para la educación formal, especialmente en el área de Educación Física. Destaca su capacidad para visualizar huesos, musculatura, inserciones y tipos de movimiento mediante contenidos multimedia, haciendo visibles procesos que antes solo podían imaginarse o representarse mediante dibujos y fotografías.10
También en el ámbito universitario, Jiménez Vicente incluye Body planet en su revisión de recursos de realidad aumentada aplicados a la enseñanza, junto con otras plataformas educativas de referencia.11
La presencia de Body Planet en publicaciones y libros especializados muestra que la realidad aumentada forma parte del debate sobre nuevas metodologías, aprendizaje activo y uso crítico de la tecnología en el aula.
Pérez-Pueyo y Hortigüela Alcalá lo mencionan en la revista Retos dentro de una reflexión más amplia sobre innovación en Educación Física y sobre el valor —también los límites— de incorporar tecnología en educación.12 Por su parte, Banoy Suárez presenta Body planet en Clase Invertida: Nuevas Tendencias en Educación Mediadas por Tecnología como ejemplo de recurso que combina interacción, diversión y aprendizaje de la anatomía, alejándose de metodologías más tradicionales.13
En conjunto, estas referencias refuerzan una misma idea: Body planet no aparece solo como una herramienta llamativa, sino como parte de una conversación educativa más amplia sobre cómo enseñar ciencias de forma más visual, activa e inmersiva

La comunidad educativa y científica sigue enriqueciendo el uso de la realidad aumentada con nuevas prácticas, evaluaciones e ideas. Cada experiencia en el aula, cada publicación académica ayudan a comprender mejor cómo estos recursos pueden contribuir al aprendizaje de las ciencias.
Si eres docente, estudiante universitario o investigador y has utilizado Body planet en tus proyectos, trabajos académicos o experiencias de aula, nos encantará conocer tu caso.
Comparte con nosotros tus resultados, observaciones y reflexiones. Queremos seguir construyendo, junto a la comunidad educativa, una base de experiencias y evidencias que impulse la innovación en la enseñanza de las ciencias.
Body Planet
Asistente virtual